Lapatilla agosto 17 2026, 9:31 pmPosteado en: Actualidad, InternacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Personas observan una casa afectada tras el terremoto del pasado lunes, este jueves, en Quibdó (Colombia). Mientras las autoridades intentan completar el censo con el dato total de damnificados por el terremoto de magnitud 7,4, que sacudió el oeste de Colombia, las familias afectadas tienen un diagnóstico propio: casas inhabitables, paredes a punto de colapsar y un futuro lleno de incertidumbre. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda Una semana después del terremoto que golpeó con fuerza el centro y suroeste de Colombia, el Gobierno de Abelardo de la Espriella reconoce que comienza una etapa de reconstrucción que será “dura” y costosa, mientras miles de familias siguen sin vivienda, decenas de miles de niños permanecen sin clases y las labores de rescate no terminan. En una alocución en la noche del lunes, el presidente aseguró que la reconstrucción “va a exigir recursos” y será “dura”, pero dijo confiar en la capacidad de los colombianos para superar la tragedia. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Estimó en 30 billones de pesos (unos 9.500 millones de dólares) el costo de la reconstrucción, anunció subsidios de vivienda y alivios económicos para los damnificados, para lo cual declaró la emergencia económica. San José del Palmar, el municipio del Chocó epicentro del terremoto de magnitud 7,4 del pasado 10 de agosto, y las zonas del Valle del Cauca, Risaralda y Caldas afrontan ahora una emergencia que se extiende mucho más allá del rescate: vivienda
Fuente: La Patilla — Ver nota original