Lapatilla agosto 20 2026, 7:33 amPosteado en: Actualidad, Nacionales, Terremoto VenezuelaCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Nayarit Colmenares vivía en el piso 4 de un edificio que se desplomó en La Guaira. Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Nayarit Colmenares estuvo sepultada dos días. Cegada por la oscuridad, olía cemento, pintura y gas. Al escuchar el agua que corría por los escombros, pensaba que se ahogaría. Y cuando tanteaba su entorno, se cortaba con puntas afiladas que no podía ver. Por BBC Un calor interno abrasaba el lado derecho de su cuerpo, que había quedado aprisionado. Aunque empujaba con todas sus fuerzas para liberar la mano y la pierna derecha, el peso que la aplastaba no se movía. A las 7:00 de la noche del miércoles 24 de junio, sonó la alarma que había programado en su celular para hacer un curso de inteligencia artificial con su esposo Henry. Gracias a esa alarma descubrió que había pasado cerca de una hora desde que el apartamento se les había venido encima. Nayarit y Henry vivían en el piso 4 del edificio Palmar Este 1, ubicado en Caraballeda, una de las zonas de La Guaira más devastadas por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que habían sacudido el norte de Venezuela a las 6:05 de la tarde El edificio Palmar Este 1, donde vivían Nayarit y Henry, antes y después de los terremotos en La Guaira. “El dolor era tan fuerte que pensé que me había fracturado el brazo”, recuerda la arquitecta, ilustradora y diseñadora venezolana sobre su mano dominante, con la que dibujaba y pintaba, tejía a crochet, preparaba bombones
Fuente: La Patilla — Ver nota original